jueves, 12 de abril de 2012

LOS DESCENDIENTES

Alexander Payne no dirigía un largometraje desde el 2004, cuando nos entregó "Entre Copas" ("Sideways"). Si bien en el medio dirigió un par de cortos y un capitulo de una serie de TV, pocas eran las noticias que anunciaban su regreso, hasta que apareció con esta adaptación del libro homónimo de Kart Haui Hemmings y nuevamente llamó nuestra atención. Y es que es mayúscula la facilidad de este director para mostrar a personajes comunes y corrientes en situaciones normales, enfrentándose a ellas como cualquier persona y mostrando como para algunos lo que puede ser el cielo es el infierno y viceversa.
En la película nos encontramos con Matt King, un hombre trabajador y de familia que trata de recomponer su vida al caerse a pedazos la ilusión en la que vivía, al quedar su esposa en coma y enterarse de un secreto que lo hará dudar de todo. George Clooney vuelve a estar en estado de gracia interpretando a este hombre normal, desarreglado, que sufre como cualquier persona, lejos por ejemplo del político que interpreto recientemente en los "Idus de Marzo" ("The Ides of March", 2011).
El enfoque de la película es el ideal para plantearse todo lo acontecido desde la perspectiva de este hombre y para acompañarlo en su viaje tanto interior como exterior. Y este es su principal merito. La conexion que se logra es inmediata, uno siente y vive esa ambiguedad que existe en la cabeza y en el corazon del protagonista. El entorno tambien es fundamental; todos sabemos lo hermoso que es Hawai por fotos o comentarios, pero el juego que plantea el guion con las locaciones al constratar lo acaecido con las postales es precioso y muestra una profundidad conceptual en la que se conjuga la forma con el contenido.
El reparto es francamente impactante y la labor de Shailene Woodley, quien hace de la hija mayor, es para prestar especial atención. No por nada a recibido numerosas nominaciones por su deslumbrante papel.
La fotografía es hermosa y en lo técnico es poco lo que se debe reprocharle, solo algunas cuestiones sonoras en determinados pasajes al aire libre. La duración es justa, podrían haberse resuelto algunas cuestiones en menos tiempo, pero no afectan en lo mas mínimo a la obra. Por lo demás el regreso de Alexander Payne es para celebrar.

Por ultimo es para destacar la escena de Clooney con Judy Greer. Es antologica y paga la entrada sola.  Algunas risas y emoción es lo que ofrece esta película y es lo que da. No se sientan mal si el final les parece feliz, pero no se lo comenten a una mujer ;)

9/10

P.D.: es soberbio el arte del poster promocional. Una verdadera maravilla.
 

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